Te miras al espejo últimamente y has notado que tu melena ya no es lo que era. Tranquila, no te preocupes, no estás sola y tampoco te estás volviendo loca. Esa sensación de que el pelo se ha vuelto más finito, que la coleta ya no tiene el mismo grosor o que cada vez encuentras […]
Fuente: Artículo original

