El verano suele pasar factura al cabello, y especialmente al rubio, un tono que, aunque en España no es habitual de forma natural, está cada vez más presente. El sol, el cloro de la piscina, la sal del mar, el viento o la … constante humedad son amenazas propias del verano que deterioran la fibra capilar, y también el color. Además de la sequedad o la pérdida de brillo, el principal reto de las mujeres rubias es evitar llegar a septiembre con la melena anaranjada, verdosa o amarillenta.

Por qué el pelo rubio sufre más en la playa y en la piscina y cómo evitar que se ponga verde
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