Hace años que se habla de los efectos nocivos del sol sobre la piel: quemaduras, manchas, envejecimiento prematuro y cáncer de piel. Pero hay otro factor ambiental propio del verano que, según los expertos, también tiene un gran impacto en las arrugas, la flacidez … e incluso las manchas: el calor. El ‘heat aging’ hace referencia al envejecimiento cutáneo que se produce cuando se está sometido, de forma repetida, a temperaturas muy altas, algo que, cada vez, es más habitual en verano.

‘Heat aging’: el calor también envejece provocando arrugas y flacidez en el rostro
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