Informes –
España y Europa saben que tienen un problema de competitividad. Se ha diagnosticado en informes, cumbres, discursos y planes estratégicos. El retraso tecnológico frente a Estados Unidos y China, es palpable, así como la debilidad de sus mercados de capitales, su menor capacidad para transformar la investigación en empresas globales y las dificultades de su industria para competir bajo unos costes energéticos y administrativos muy superiores.
España y Europa saben que tienen un problema de competitividad. Se ha diagnosticado en informes, cumbres, discursos y planes estratégicos. El retraso tecnológico frente a Estados Unidos y China, es palpable, así como la debilidad de sus mercados de capitales, su menor capacidad para transformar la investigación en empresas globales y las dificultades de su industria para competir bajo unos costes energéticos y administrativos muy superiores.
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